miércoles, 27 de julio de 2016

Eficacia de la lisdexanfetamina en la mejora sintomática conductual y cognitiva del trastorno por déficit de atención/ hiperactividad: tratamiento monitorizado mediante el test AULA Nesplora de realidad virtual.

U. Díaz-Orueta, M.A. Fernández-Fernández, M.D. Morillo-Rojas, G. Climent

La lisdexanfetamina (LDX) es el fármaco para el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) con mayor volumen de investigación de los últimos años. No obstante, no hay estudios que certifiquen su utilidad para la mejoría del funcionamiento cognitivo en el TDAH.
Objetivo. Evaluar la eficacia de la LDX en la mejora sintomática conductual y cognitiva en un grupo de pacientes con TDAH.
Dicha eficacia fue medida mediante la administración del test AULA Nesplora de realidad virtual antes de la prescripción del tratamiento farmacológico y después del tratamiento con LDX. Pacientes y métodos. La muestra estaba compuesta por 85 pacientes de 6-16 años, con diagnóstico clínico de TDAH y que asistían a tratamiento en una consulta de neuropediatría. Todos los pacientes iniciaron el tratamiento farmacológico con la correspondiente dosis de LDX tras la entrevista clínica y la primera administración del test AULA. Tras un tratamiento medio de 7,5 meses, se les administró AULA nuevamente y se valoró el progreso del tratamiento farmacológico sobre la sintomatología cognitiva y motora. Resultados. Se apreciaron mejorías muy significativas en la atención selectiva y sostenida, la calidad del foco atencional y la hiperactividad, mejorías moderadas en la impulsividad, y una incidencia casi nula en la velocidad de procesamiento. Conclusiones. La LDX constituye un tratamiento adecuado para la mejora sustancial de la atención e hiperactividad, y dicha mejora puede monitorizarse de forma precisa mediante el test de realidad virtual AULA.

[REV NEUROL 2016;63:19-27] PMID: 27345276 - Original - Fecha de publicación: 01/07/2016
http://www.neurologia.com/sec/resumen.php?or=news&i=e&id=2015488&vol=63&num=01

Espaldarazo a la pioglitazona en diabéticos con hígado graso

La esteatosis hepática no alcohólica (EHNA) es una comorbilidad frecuente de la diabetes tipo 2 que carece de tratamiento específico. Aunque estudios previos ya habían apuntado que el antidiabético pioglitazona tendría efectos beneficiosos en el hígado, ahora, un nuevo ensayo, publicado a finales de junio en Annals of Internal Medicine, revela que sería eficaz y segura a largo plazo.
Entre el 50 y el 75 por ciento de diabéticos tipo 2 presentarían ENHA, apunta a CF José Javier Mediavilla, coordinador del Grupo de Diabetes de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). Describe la ENHA como “la manifestación hepática del síndrome metabólico”, caracterizada por el elevado contenido intrahepático de triglicéridos que se relaciona, a su vez, con resistencia a la insulina.
JUNTO CON LA DIETA
Investigadores del Centro Médico de Asuntos de Veteranos en San Antonio (Texas, Estados Unidos) reclutaron a 101 pacientes a los que se prescribió una dieta hipocalórica y se dividió en dos grupos para recibir pioglitazona (45 mg/día) o un placebo. A los 18 meses, el 58 por ciento del grupo de tratamiento activo alcanzó el objetivo primario (reducción de al menos dos puntos en el índice NAS de esteatosis sin empeoramiento de la fibrosis) y en el 51 se resolvió la ENHA. En los 34 pacientes que continuaron el antidiabético otros 18 meses más (ver tabla), los porcentajes fueron mayores (68 y 59) y mantenidos durante 36 meses.
La terapia se asoció con mejorías en marcadores histológicos y metabólicos, entre otros, la sensibilidad a la insulina y el contenido hepático de triglicéridos, pero también con un incremento del peso de 2,5 kg.
El vicepresidente de la Sociedad Española de Diabetes (SED), Antonio Pérez Pérez, resalta que aunque los resultados sobre eficacia fueran "previsibles", resultan "sorprendentes en cuanto al grado de eficacia" y podrían colocar a la pioglitazona en segunda línea tras la metformina en pacientes con ambas comorbilidades.
Mediavilla coincide en que este estudio refuerza la indicacion de la la pioglitazona como "fármaco de elección en diabetes y ENHA”. Este fármaco “actúa incrementando la sensibilidad a la insulina y, tanto en personas con diabetes como en no diabéticos, mejora los niveles de transaminasas, la esteatosis y la esteatohepatitis”.
Aunque Juan Caballería, coordinador de Docencia del Ciber de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (Ciberehd), y el investigador Ricardo García-Mayor, de la Fundación Biomédica Galicia Sur, destacan el interés del estudio, señalan sus limitaciones, como el que se realizara en un único centro o el número de participantes. A esto se añade el que los sujetos de los ensayos son “la mayoría de las veces, muy diferentes a los de la práctica diaria”, advierte García-Mayor.
 Además, alerta, el incremento del peso en el diabético no es menor. Este medicamento, que se ha asociado a insuficiencia cardiaca y fracturas, volvía a relacionarse con el cáncer de vejiga en marzo en un estudio aparecido en The British Medical Journal, aunque otras investigaciones no han hallado este nexo.
"FÁRMACO INFRAUTILIZADO"
Para Pérez Pérez, este fármaco, aprobado hace quince años, "está claramente infrautilizado  como resultado de la infravaloración de su eficacia y la percepción de riesgo excesivo". Apunta que junto a estos nuevos datos en ENHA, hay nuevas evidencias de su papel en la prevención de eventos cardiovasculares e ictus que entiende "modificarán la práctica clínica en lo que concierne a la selección del tratamiento hipoglucemiante en los pacientes con diabetes tipo 2".
Así, en febrero aparecían en The New England Journal of Medicine (NEJM)resultados del ensayo Iris en prevención secundaria en pacientes con resistencia a la insulina pero sin diabetes franca que habían sufrido un ictus, que demostró que reducía la recurrencia de enfermedad cerebrovascular y la incidencia de infarto de miocardio.
En cuanto a una posible indicación en no diabéticos, Caballería expone que el ensayo Pivens, publicado en NEJM en 2010, mostró “un efecto beneficioso  en la reducción de la resistencia a la insulina, en parámetros bioquímicos y lesiones histológicas”. Los beneficios fueron similares a los que mostró en el estudio la vitamina E y, de nuevo, el efecto adverso “más destacable” fue el aumento de peso.
Volviendo a la diabetes, Caballería apunta que se investiga, en ensayos de fase II y III, el efecto sobre la ENHA de antidiabéticos análogos de GLP-1 e inhibidores de la DPP-4. “Del resultado de estos estudios dependerá la pauta aconsejable para el tratamiento de diabetes y la EHNA”.
Correo Farmacéutico.com [en línea]. [Consultado el 19 de julio 2016]. Disponible en:
http://www.correofarmaceutico.com/2016/07/04/farmacologia/espaldarazo-a-la-pioglitazona-en-diabeticos-con-higado-graso

Estrés laboral, el tóxico invisible

Si toda época tiene su enfermedad emblemática, las patologías neurológicas y mentales definirían nuestro momento: se calcula que el 25 por ciento de los europeos sufrirá alguna a lo largo de la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que de aquí a 2020, la depresión será la principal causa de incapacidad laboral. Tanto la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como la OMS advierten del aumento del estrés, definido no como el armónico eutrés que, además de aceptable, ha supuesto una ventaja evolutiva, sino como aquel que sobrepasa a la capacidad del organismo para adaptarse, dando lugar a cambios biológicos y psicológicos que pueden hacer que la persona enferme (distrés).
La Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) situó al estrés como el segundo motivo de los problemas de salud relacionados con el trabajo (28 por ciento de todos ellos), por detrás de las enfermedades musculoesqueléticas. Es evidente que la crisis económica y su impacto en las condiciones laborales no ayudan a reducir los factores estresantes, pero no es el único elemento que influye. Los factores estresantes más comunes en el ámbito laboral están vinculados con las funciones específicas de trabajador (nivel de exigencia, monotonía en las tareas, división de funciones); también pueden asociarse a la organización del trabajo (imprecisión en los objetivos, horarios, inestabilidad), y a las relaciones laborales. Pero, además, influyen el entorno físico y el desequilibrio entre vida personal y laboral. El actual modelo de sociedad, donde se prima el rendimiento, los horarios 24/7 (muchas veces con el objetivo de asegurar un consumismo innecesario) y la dependencia de los dispositivos tecnológicos (lo que se ha llamado tecnoestrés), puede influir también en esa incapacidad adaptativa.
Uno más
Esa amalgama de elementos es la que ha de considerar el médico del trabajo para controlar el estrés laboral. Si bien es un reto, estos especialistas consideran que el estrés se puede prevenir y tratar. De hecho, postulan que debe equipararse a otros factores de riesgo en el trabajo, como si de un control de exposición a tóxicos se tratase, y al igual que con ellos implementar estrategias de prevención y manejo.
Para alcanzar esa equiparación a otros riesgos laborales, Antonio Iniesta, gerente del Servicio de Prevención Propio Mancomunado de Garrigues, considera que es necesario "menor miedo por parte de todos, tanto trabajadores como empresarios y sistema sanitario en su conjunto. Es fundamental lograr una coordinación e interrelación entre todos los estamentos médicos que pueden atender a un trabajador: sistema público, médicos del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS), médicos del trabajo de los servicios de prevención y médicos de mutuas de accidentes; sin olvidar que un 30 por ciento de los trabajadores tiene además una aseguradora privada. Creemos que el médico del trabajo debería jugar el papel de coordinar la salud de los trabajadores de manera integral", concluye el que fuera presidente de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (Aeemt).

Lo primero es realizar "una correcta evaluación de los factores de riesgo social, una herramienta muy útil que permite valorar la salud mental de los trabajadores y detectar situaciones y personas que pueden provocar bien agudizaciones de la patología o su aparición, por lo que sirve como medida preventiva y diagnóstica", continúa Iniesta, que ha coordinado una de las últimas guías para manejar el estrés desde la Medicina del Trabajo, editada con el apoyo de Schwabe Farma Ibérica.
Instrumentos
Existen multiples cuestionarios con fines preventivos que deben utilizarse en función de la actividad y la cultura de cada empresa. Antonio Meléndez, coordinador de Medicina del Trabajo en Andalucía de Premap, alude a ISTAS21 y PSICOVS2012, por citar a los más habituales.
Iniesta también destaca que lo ideal es conocer al trabajador y su entorno no solo profesional, también social y familiar, "pues hay múltiples situaciones en las que el entorno familiar influye o es causa de estrés, y se puede agravar por el trabajo o viceversa". Así, se consideran grupos de alto riesgo los trabajadores jóvenes, los de edad avanzada, los inmigrantes, las personas desfavorecidas y discapacitadas, y los trabajadores de familias monoparentales, recuerda Clara Guillén, jefe de Departamento de Enfermedades Profesionales de Ibermutuamur.
Una vez instalado el estrés laboral, si no se ha podido prevenir, es necesario tomar medidas antes de que aparezcan lesiones. Las consecuencias físicas más comunes son enfermedad cardiovascular, trastornos de tipo gastrointestinal, alteraciones respiratorias, dermatológicas y neurológicas (cefaleas), relata Meléndez. "Entre las alteraciones psíquicas, más específicas, predominan lo que el DSM5 define como trastornos adaptativos".
Para Guillén, "es necesario estar atentos al aumento de accidentes y al empeoramiento del rendimiento laboral, al absentismo, al presentismo y a los síntomas cardiovasculares. La intervención en la organización puede suponer la disminución de las sobrecargas laborales, reorganización de tareas, cuidado del medio de trabajo, formación específica sobre estrés laboral, adopción de estrategias de gestión del tiempo, agrupación de tareas, y también su priorización, entre otros", enumera Guillén.
Manejo
El tratamiento tiene también un enfoque individual, sintetiza Meléndez, "desde el más básico, mejorar el autocuidado del trabajador (ejercicio, alimentación y descanso adecuados, reducir consumo de tóxicos como alcohol y tabaco), a mejoras cognitivas generales: potenciar la asertividad, la capacidad de comunicación y las habilidades sociales (gestión tiempo, discriminar lo importante de lo urgente)".
Iniesta redunda en esta multiplicidad de actuación, desde la propuesta de cambios organizativos en coordinación con recursos humanos, hasta la derivación a un especialista en salud mental. "Tambien es importante la formación en técnicas que permitan manejar el estrés que se pueden impartir en talleres. Un colectivo importante son los mandos intermedios, pues están expuestos a una presión mayor y hacen de correa de transmision".
Finalmente, Guillén da otra clave al aludir al concepto de personas o relaciones "tóxicas" en el entorno laboral: "Es importante socializar, apoyar y apoyarse en los demás, en quienes comparten el entorno. Conocer a los compañeros, utilizar un tono positivo, evitar la queja continua que solo desgasta e irrita a uno mismo y a los otros. Compartir deseos positivos facilita un buen clima laboral".

Diario Médico.com [en línea]. [Consultado el 19 de julio 2016]. Disponible en:
http://medicina-del-trabajo.diariomedico.com/2016/07/04/area-cientifica/especialidades/medicina-del-trabajo/estres-laboral-el-toxico-invisible

Contraindicaciones y restricciones del uso de metoclopramida en niños y adolescentes en Guatemala

El Departamento de Regulación y Control de Productos Farmacéuticos y Afines, Autoridad Reguladora Nacional de Guatemala, notificó a través de una alerta internacional, sobre el uso de Metoclopramida y sus efectos adversos en niños y adolescentes.
Metoclopramida es usada para la prevención de náuseas y vómitos postoperatorios, inducidos por radioterapia o quimioterapia, es un antagonista de receptores dopaminérgicos D2 del área quimicoceptora y el centro emético.
Entre las reacciones adversas más estudiadas se encuentran somnolencia, diarrea, astenia, trastornos extrapiramidales (al exceder la dosis recomendada), parkinsonismo, acatisia, depresión, hipotensión. En niños son más frecuentes las distonías, tortícolis y  espasmos. A pesar de que las reacciones extrapiramidales son muy raras,  en niños debido a que la función metabólica y la barrera hematoencefálica son inmaduras, el riesgo de efectos adversos neurológicos es mayor.
Por lo anterior, teniendo en cuenta los riesgos y gravedad asociada de las citadas reacciones adversas, se  informa a los médicos prescriptores que metoclopramida está contraindicada en niños menores de 1 año de edad. Por otro lado, no se recomienda usar en niños y adolescentes entre 1 y 18 años de edad.

El consumo frecuente de bebidas azucaradas y edulcoradas elevaría la hipertensión

Consumir más de cinco vasos a la semana de bebidas azucaradas o edulcoradas, incluyendo las light y los zumos de fruta, aumenta la obesidad abdominal, hipertensión arterial, los niveles de triglicéricos en sangre y, además reduce el colesterol HDL (también denominado colesterol bueno), lo que se conoce como síndrome metabólico, según ha mostrado una investigación realizada por el Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn).
Para alcanzar esta conclusión, en el trabajo, que forma parte del estudio Prevención con Dieta Mediterránea (Predimed) y que ha sido publicado en la revista Journal of Nutrition, se analizaron a 1.868 personas de entre 55 y 80 años con un alto riesgo cardiovascular, pero sin síndrome metabólico.
SON SANOS, PERO SE DEBE DISMINUIR SU CONSUMO
Una vez estudiados, los expertos, liderados por los doctores Jordi Salas-Salvadó y Nancy Babio, comprobaron que las personas que bebían más de cinco vasos a la semana de bebidas azucaradas y endulzadas sin azúcar tenían, respectivamente, un 43 por ciento y un 74 por ciento más riesgo de desarrollar síndrome metabólico, que aquellos que tomaban menos de un vaso a la semana.
Además, el consumo elevado de zumos de fruta naturales y envasados se asoció con un aumento en el riesgo de padecer este síndrome con el tiempo. Asimismo, en el caso de las bebidas azucaradas, los investigadores comprobaron que cuando se bebían de forma habitual se incrementaba un 9 por ciento el riesgo de tener hipertensión y niveles bajos de colesterol HDL; y que el consumo de bebidas light y zumos de fruta naturales aumentaba el riesgo de obesidad abdominal.
Se trata de unos resultados que, a juicio de los expertos, refuerzan la hipótesis de que las bebidas azucaradas o edulcoradas y los zumos de fruta deben estar "en la cima" de la pirámide nutricional, si bien es necesario recomendar disminuir su consumo a menos de cinco vasos a la semana.

Correo Farmacéutico.com [en línea]. [Consultado el 19 de julio 2016]. Disponible en:
http://www.correofarmaceutico.com/2016/07/07/al-dia/salud-publica/el-consumo-frecuente-de-bebidas-azucaradas-y-edulcoradas-elevaria-la-hipertension

martes, 19 de julio de 2016

Pérdida de visión con vigabatrin puede ser permanente

La FDA aprobó los cambios al recuadro de advertencia (box warning) del prospecto del fármaco para la epilepsia Sabril (Vigabatrin), que alerta sobre riesgos para la visión.  Este medicamento se utiliza para el tratamiento de la epilepsia refractaria a otros antiepilépticos.
SABRIL puede causar disminución concéntrica del campo visual bilateral y permanente, incluyendo visión de túnel, que puede resultar en discapacidad. En algunos casos, SABRIL también puede dañar la retina central y disminuir la agudeza visual.
Se recomienda una evaluación de la visión al inicio del tratamiento (no más tarde de 4 semanas después de comenzar con SABRIL), al menos cada 3 meses durante el tratamiento, y de 3 a 6 meses después de la interrupción del mismo.
Considere la posibilidad de la interrupción del tratamiento, valorando beneficios y riesgos, si se documenta la pérdida de visión.



Paracetamol durante el embarazo podría aumentar el riesgo de autismo

El acetaminofén se utiliza ampliamente durante el embarazo. Sin embargo, hay una falta de estudios de cohortes de población representativa sobre la evaluación de sus efectos en una serie de desenlaces neuropsicológicos y conductuales. El objetivo fue evaluar si la exposición prenatal al paracetamol se asocia negativamente con los resultados del neurodesarrollo a 1 y 5 años de edad.
 Métodos: En este estudio de una cohorte española se incluyeron 2644 pares madre-hijo reclutados durante el embarazo. La proporción de participantes nacidos vivos evaluadas a 1 y 5 años fue del 88,8% y 79,9%, respectivamente. El uso de paracetamol se evaluó prospectivamente en dos entrevistas estructuradas. Se midió ningún/algún uso y frecuencia de uso (nunca, esporádica, persistente). Los resultados del desarrollo neurológico principales se evaluaron utilizando la prueba de espectro de Autismo Infantil (CAST), Kiddie Continuous Performance Test de Conner (K-CPT) y el listado para el TDAH-DSM-IV. Los modelos de regresión se ajustaron por determinantes sociales y comorbilidades.
 Resultados: Más del 40% de las madres reportó el uso de paracetamol. La descendencia alguna vez expuesta tenía un mayor riesgo de presentar más síntomas de hiperactividad / impulsividad [razón de tasa de incidencia (RTI) = 1,41, IC95% 1,01 a 1,98; más errores de comisión en el K-CPT (RTI = 1.10, IC95% 1,03 a 1,17) y menor puntaje de detectabilidad (coeficiente β = -0,75, IC95% -0,13 a -0,02). El puntaje en el CAST estuvo aumentado en los varones expuestos (β = 0,63, IC95% 0,09 a 1,18). Se observó un aumento de la magnitud del efecto sobre los riesgos según la frecuencia de uso de paracetamol para los síntomas de hiperactividad / impulsividad (RTI = 2,01, IC95% 0,95 a 4,24) en todos los niños; para la comisión de errores K-CPT (RTI = 1,32, IC95%1,05 a 1,66) y la detectabilidad (β = -0.18 , IC95% -0,36 a 0,00) en las mujeres, y las puntuaciones CAST en los varones (β = 1,91, 0,44 a 3,38).
Conclusiones: La exposición prenatal paracetamol se asoció con un mayor número de síntomas del espectro autista en varones y mostró efectos adversos en los resultados relacionados con la atención en ambos sexos. Estas asociaciones parecen ser dependientes de la frecuencia de exposición.


Acetaminophen use in pregnancy and neurodevelopment: attention function and autism spectrum symptoms. Int. J. Epidemiol. first published online June 28, 2016 doi:10.1093/ije/dyw115