jueves, 23 de julio de 2026

Psicodélicos: así es la 'firma común' que comparten el LSD y la mescalina en el cerebro

 

Publican un megaanálisis con más de 500 sesiones de escáner cerebral de 267 participantes en las que consumieron LSD, psilocibina, mescalina, DMT o ayahuasca.

Un consorcio internacional de neurocientíficos, liderado por la Universidad de California, San Francisco (UCSF), la Universidad de Cambridge y el Instituto de IA Mila de Quebec, ha publicado en la revista Nature Medicine el análisis más ambicioso hecho hasta la fecha sobre el cerebro humano bajo los efectos de los psicodélicos.

el Consorcio Psicodélico BOLD, que integra 11 bases de datos de cinco países y tres continentes. El resultado es un megaanálisis de más de 500 sesiones de escáner cerebral (resonancia magnética funcional en estado de reposo) de 267 participantes en las que consumieron LSD, psilocibina (el principio activo de las setas alucinógenas), mescalina, DMT o ayahuasca.

Todas provocan un fenómeno idéntico: una comunicación masiva entre dos sistemas que suelen guardar las distancias. Concretamente, entre la corteza de asociación transmodal (encargada del pensamiento abstracto, la memoria y el sentido del yo, que nos sirve para reflexionar sobre nosotros mismos o planificar el futuro, por ejemplo) y la corteza sensorial (la que procesa la vista, el oído y el tacto, lo que vemos, oímos y tocamos).

Los científicos han usado modelos estadísticos avanzados de IA (modelo bayesiano) y han tirado por tierra un mito extendido en el estudio de los psicodélicos: que causan una “desintegración” total del cerebro o un estado de caos global. En realidad, este trabajo señala que el cerebro no se rompe, sino que se reorganiza siguiendo un patrón predecible y medible. Para ello, se enfoca en regiones cerebrales profundas, como el núcleo caudado y el putamen. Estas zonas coordinan la percepción y la acción, y en condiciones normales solo dejan pasar la información que consideran útil para nuestra supervivencia inmediata, pero bajo el efecto de los psicodélicos funcionan de otra forma y permiten que la información fluya por rutas que habitualmente están cerradas y que áreas que no entran nunca en contacto empiecen a colaborar.

¿Por qué es importante este trabajo? En pleno resurgir psicodélico en el que agencias como la FDA en EEUU o la EMA en Europa ya están evaluando la psilocibina para la depresión resistente (y la FDA el MDMA para el estrés postraumático), se necesita evidencia científica para que estas sustancias lleguen a la farmacia de forma responsable.

El trabajo deja claro que los cambios que provocan estas sustancias son temporales (mientras están en el sistema). Son una ventana de oportunidad para que el paciente, bajo supervisión clínica, pueda reordenar pensamientos y traumas que en un estado normal estarían bloqueados. Es un gran paso para pasar de la mística del viaje psicodélico a la medicina de precisión del siglo XXI.

R. Rodríguez Madrid. Actualizado Lun, 06/04/2026

https://www.diariomedico.com/medicina/neurologia/psicodelicos-asi-firma-comun-comparten-lsd-mescalina-cerebro.html