viernes, 30 de septiembre de 2011

Ondansetron Riesgo de alteraciones del ritmo cardíaco asociado con su uso

La Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los EE.UU: notificó a los profesionales de la salud y a pacientes de los resultados de la revisión de la seguridad y de los cambios que se incluirán en el etiquetado del antiemético ondansetrón.

Ondansetrón puede aumentar el riesgo de prolongación del intervalo QT en el electrocardiograma, que puede conducir a un ritmo cardíaco anormal y potencialmente mortal, incluyendo Torsade de Pointes.
El ondansetrón es un fármaco del grupo de los antagonistas de los receptores de histamina 5-HT3 de primera generación, utilizado en el tratamiento de náuseas y vómitos causadas por quimioterapia, radioterapia o cirugías.
Los pacientes con un riesgo particular para el desarrollo de Torsade de Pointes incluyen aquellos con trastornos cardíacos subyacentes, tales como el síndrome de QT largo congénito, aquellos con predisposición a hipokalemia e hipo magnesemia, y aquellos que toman otros medicamentos que llevan a la prolongación del intervalo QT.

La FDA está solicitando a GlaxoSmithKline que realice un estudio exhaustivo de QT para determinar el grado en que ondansetron puede causar prolongación del intervalo QT.

El etiquetado incluirá una advertencia para evitar su uso en pacientes con síndrome congénito de QT largo ya que estos pacientes están en riesgo particular de Torsade. Tambien se incluirán recomendaciones para el monitoreo a través de ECG en pacientes con alteraciones electrolíticas (por ejemplo, hipopotasemia o hipomagnesemia), insuficiencia cardíaca congestiva, bradiarritmias, o en pacientes que toman otros medicamentos que pueden conducir a prolongación del intervalo QT.

Bibliografía
FDA Zofran (ondansetron): Drug Safety Communication - Risk of Abnormal Heart Rhythms. 09/15/2011. disponible en : http://www.fda.gov/Safety/MedWatch/SafetyInformation/SafetyAlertsforHumanMedicalProducts/ucm272041.htm

jueves, 29 de septiembre de 2011

El consumo de huevo no se relaciona con el riesgo cardiovascular

Una investigación llevada a cabo por el Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra ha confirmado que un mayor consumo de huevo no se asocia con un incremento del riesgo cardiovascular.
Este trabajo ha analizado, durante seis años, la dieta, el estilo de vida y las enfermedades que sufrían 14.185 voluntarios adultos jóvenes e inicialmente sanos a quienes se realizaron repetidas valoraciones durante el seguimiento prospectivo. El equipo de investigadores, dirigido por Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra, estimó un consumo medio semanal de tres huevos por persona.
Itziar Zazpe, del equipo de autores, señala que "muy pocos estudios habían evaluado hasta ahora la relación entre el consumo de huevo y la incidencia de problemas cardiovasculares. Los que existen se han llevado a cabo en Estados Unidos y en Japón y, salvo en personas diabéticas, no han encontrado que este alimento se asocie con mayor riesgo cardiovascular".
A pesar de ello, diversos organismos han recomendado restringir su consumo: "Este estudio es el primero que demuestra su inocuidad en un país europeo".
El trabajo, que se publica en el último número de European Journal of Clinical Nutrition, comprende una completa valoración basal de los hábitos alimentarios, junto con el consumo de huevo, así como sucesivas evaluaciones prospectivas de nuevos diagnósticos médicos de eventos cardiovasculares: "Por problemas cardiovasculares se entendía tanto un diagnóstico de infarto de miocardio como un ictus o un bypass u otro procedimiento de revascularización coronaria".
Los resultados confirman que los participantes que consumían cuatro o más huevos de gallina por semana no tenían más riesgo de sufrir un problema cardiovascular que aquéllos que tomaban menos de uno a la semana.
Los investigadores creen que, lejos de ser dañino, el consumo de huevo es beneficioso: "Es la principal fuente de colesterol dietético en la alimentación humana, con 200 miligramos por unidad, y al mismo tiempo aporta proteínas de alta calidad". Además, dispone de una baja densidad energética e incluye otros nutrientes "que podrían reducir el riesgo cardiovascular, como vitaminas del grupo B, ácido fólico y minerales". El resultado sugiere una mayor importancia de la epidemiología y que la lucha contra las enfermedades cardiovasculares debería orientarse más hacia la promoción de hábitos de vida saludables.
Tomado de DM

martes, 27 de septiembre de 2011

La depresión se asocia con un mayor riesgo de ictus

Un análisis de cerca de 30 estudios que incluyeron a más de 300.000 pacientes concluye que la depresión está asociada con un riesgo significativamente mayor de padecer un ictus y morir por esta causa, según un artículo que se publica hoy en The Journal of the American Medical Association.
An Pan, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, ha realizado una revisión sistemática y un metanálisis de estudios de cohortes prospectivos para describir la asociación entre la depresión y el riesgo de ictus total y de sus subtipos. Los investigadores realizaron una búsqueda en la literatura médica e identificaron 28 estudios prospectivos de cohorte que cumplieron los criterios para su inclusión en el análisis. El trabajo, que incluyó a 317.540 participantes, informó de 8.478 casos de ictus en un periodo de seguimiento de 2 a 29 años.

Los investigadores encontraron que, cuando los datos de los estudios se combinaron, el análisis indicó que la depresión se asoció con un 45 por ciento más de riesgo de ictus total, un 55 por ciento más de riesgo de ictus fatal y un 25 por ciento más de riesgo de accidente cerebrovascular isquémico. La depresión no se asoció con un riesgo mayor de ictus hemorrágico. (JAMA; 2011; 306 [11]: 1241-1249).

A comer manzanas y peras?????

Las manzanas y las peras protegen de sufrir un ACV (accidente cerebrovasculares). Esa es la conclusión de un estudio holandés que se publica en Stroke: Journal of the American Heart cuyos investigadores han revelado que la ingesta de una gran cantidad diaria de frutas y verduras de carne blanca protege frente a los ictus.
Mientras los estudios previos relacionados con el consumo de frutas y verduras sólo apuntaban a que su consumo era beneficioso para el organismo, éste ha sido el primero que ha examinado la asociación entre los colores de dichos alimentos y el riesgo de padecer ACV.
El color de la parte comestible de las frutas y verduras refleja la presencia de fotoquímicos beneficiosos tales como los carotenos y flavonoides. Se clasifican en cuatro grupos de color: verde, incluyendo verduras con hojas oscuras, calabazas y lechugas; naranja/amarillo, que en su mayoría son cítricos; rojo/morado, principalmente verduras rojas, y blanco, cuyo 55 por ciento son manzanas y peras y también se encuentran las bananas, la coliflor, la achicoria y el pepino.
La investigación se ha llevado a cabo durante 10 años en 20.069 pacientes con una media de edad de 41 años y libres de daños cardiovasculares al comienzo del estudio, durante el cual se registraron 233 ictus. De ello se dedujo que las frutas y verduras pertenecientes a los tres primeros grupos (verde, naranja/amarillo y rojo/morado) no fueron decisivas para los ACV; sin embargo, el riesgo de incidencia disminuyó hasta un 52 por ciento en los pacientes que consumieron una gran cantidad perteneciente al grupo blanco.
Tomado de DiarioMedico.com

martes, 16 de agosto de 2011

EPOC: betabloqueantes reducirían la mortalidad y las exacerbaciones

Un estudio demuestra que el uso de betabloqueantes reduciría la mortalidad y las exacerbaciones relacionadas con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Estos fármacos también podrían ser útiles en el asma bronquial grave, dolencia para la que actualmente están contraindicados.
El miedo a usar betabloqueantes en enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) sería a partir de ahora un poco menor a raíz de un nuevo estudio observacional que demuestra que, lejos de ser perjudiciales sobre la función pulmonar, reducirían la mortalidad y las exacerbaciones asociadas a esta enfermedad. La investigación, publicada en el último número de British Medical Journal (BMJ), se realizó en 5.977 pacientes de 69 años de media y que presentaban comorbilidad cardiovascular.
De éstos, el 13 por ciento tomaba un betabloqueante (el 88 por ciento, cardioselectivo) junto con otros tratamientos para la EPOC. Cuatro años más tarde, se halló que el uso de estos medicamentos para patologías cardiacas se asociaba a un 22 por ciento en la reducción de la mortalidad por todas las causas, a un menor número de ingresos hospitalarios y utilización de la medicación de rescate de la EPOC. Los beneficios se mantuvieron tras aislar la influencia de los factores cardiovasculares y no se hallaron efectos perjudiciales sobre la función pulmonar. Las conclusiones de este estudio discurren en la línea de otro publicado en mayo del año pasado en Archives of Internal Medicine.
Los betabloqueantes en indicaciones cardiovasculares como la insuficiencia cardiaca o el infarto de miocardio tienen un beneficio clínico estimado de entre el 30 y el 40 por ciento en la disminución de la mortalidad. Sin embargo, su potencial beneficio sobre la enfermedad respiratoria "sí que es sorprendente", según el jefe de la Unidad Coronaria del hospital madrileño de La Paz, Esteban López de Sá. Los expertos consultados por CF coinciden en lo llamativo del posible papel de estos fármacos en enfermedad respiratoria. Sobre todo porque, según el neumólogo Juan Manuel Díez Piña, del Hospital Universitario de Móstoles (Madrid), "se tiende a actuar como en el asmático", es decir, evitando su uso debido al riesgo de broncoespasmo.
PROBLEMAS CON BETA AGONISTAS
Sin embargo, para Luis Manuel Entrenas, del Servicio de Neumología del Hospital Reina Sofía, de Córdoba, esta complicación "es mucho menos frecuente en la EPOC". Los autores del estudio publicado en BMJ, liderados por Philip Short, de la Universidad de Dundee (Reino Unido), advierten de que en la EPOC se habían documentado en relación a su administración una reducción del volumen respiratorio forzado en un segundo (FEV1) que se mide por espirometría, un aumento de la hiperreactividad bronquial y una inhibición de la respuesta a los beta agonistas en pacientes que reciben betabloqueantes no selectivos y altas dosis de cardioselectivos.
En esta línea, se recomienda en estos pacientes emplear betabloqueantes cardioselectivos como bisoprolol, nebivolol y metoprolol, señala el coordinador del Grupo de Riesgo Vascular de la Sociedad Española de Medicina Interna, Miguel Camafort, que destaca la importancia de este estudio, por la necesidad de remarcar la seguridad de estos fármacos en la práctica clínica "cuando no exista ningún componente de broncoespasmo ni asma bronquial", y por apuntar a beneficios adicionales de los betabloqueantes en EPOC, que podrían tener una explicación en su acción antiinflamatoria.
Tomado de Diario Médico.

martes, 19 de julio de 2011

El café y la actividad física pueden desencadenar la rotura de un aneurisma craneal

Se han identificado y cuantificado ocho factores potencialmente desencadenantes de la rotura de un aneurisma intracraneal, entre los que se ha incluido el consumo de café o refrescos de cola, el esfuerzo para defecar y la actividad física vigorosa.
Utilizando un diseño cruzado caso, en 250 pacientes con hemorragia subaracnoidea (HSA) por aneurisma, se evaluaron los riesgos relativos para la ruptura después de la exposición a los factores desencadenantes y se calcularon los riesgos atribuibles poblacionales.
En base a estos resultados, los autores de este artículo publicado en la revista Stroke, recomiendan reducir el consumo de cafeína. También recomiendan el tratamiento de pacientes con estreñimiento y aneurisma intracraneal no roto, con laxantes para disminuir el riesgo de hemorragia subaracnoidea (HSA). Aunque la actividad física pueda ser un factor desencadenante de la rotura, los autores siguen recomendando el ejercicio físico, ya que este también es un factor importante para reducir el riesgo de otras enfermedades cardiovasculares.
Vlak MHM, Rinkel GJE, Greebe P, van der Bom JG y Algra A

miércoles, 6 de julio de 2011

Efecto antienvejecimiento y neuroprotector de la melatonina

El tratamiento con melatonina ejerce una marcada neuroprotección en un modelo animal de senescencia acelerada y de neurodegeneración SAMP8, a través de la reducción de los procesos de hiperfosforilación de tau por Cdk5 y GSK3beta. Estas acciones se suman a su capacidad antioxidante directa e indirecta, el efecto que produce regulando las funciones mitocondriales y su capacidad de inhibir los procesos apoptóticos y la muerte neuronal.
Los ratones con senescencia acelerada (SAM) son un modelo de envejecimiento establecido por selección fenotípica a partir de la cepa de ratones AKR/J. La cepa SAMP8 es un buen modelo animal para investigar los mecanismos fundamentales, tanto genéticos como proteicos, del envejecimiento, fisiológico y patológico, ya que estos ratones presentan marcadores específicos de trastornos neurodegenerativos, como la enfermedad de Alzheimer.
La melatonina, también conocida como hormona del sueño, se encarga de controlar los ciclos de sueño/vigilia, y además se ha observado que es un potente antioxidante, y que podría tener un importante efecto antienvejecimiento. El tratamiento crónico con melatonina modula el estrés oxidativo, así como la vía de calpaína/Cdk5, GSK3beta y la fosforilación de tau en cerebros de ratones SAMP8, revelando el efecto antienvejecimiento y neuroprotector de esta hormona.
Gutiérrez-Cuesta J, Tajes M, Jiménez A, Camins A y Pallàs M
(Rev. Neurol 2011)