miércoles, 28 de octubre de 2026

La miastenia mejora en una semana con una nueva terapia autoinyectable

 

El ensayo de fase III de Gefurulimab ofrece esperanza a un 10-15% de pacientes complejos o refractarios a tratamientos ya existentes.

La nueva terapia con Gefurulimab (de Alexion, división de enfermedades raras de AstraZeneca) que, una vez completado el desarrollo clínico, entrará en proceso regulatorio para el tratamiento de un 10-15% de pacientes con miastenia gravis generalizada especialmente complejos o refractarios a terapias ya existentes. Es un tratamiento biológico experimental con anticuerpos contra el receptor de acetilcolina (AChR+), la forma más frecuente de la enfermedad, que actúa bloqueando el complemento C5, un mecanismo implicado en el daño de la unión neuromuscular.

Los resultados del ensayo internacional de fase III, que se han publicado en JAMA Neurology, se basan una muestra de 260 pacientes de 113 centros de 20 países. El Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) y el Hospital Universitario de Bellvitge, en Hospitalet de Llobregat, Barcelona, han liderado en España el ensayo, llamado PREVAIL. Bellvitge atiende actualmente a cerca de 450 personas con esta enfermedad rara y tiene hasta tres estudios activos sobre ella. Es CSUR (Centros, Servicios y Unidades de Referencia del Sistema Nacional de Salud) en enfermedades neuromusculares raras y forma parte de las redes catalana y europea de referencia.

La miastenia gravis es una enfermedad neuromuscular autoinmune rara, crónica, de curso fluctuante y evolución impredecible mediada por autoanticuerpos patógenos dirigidos contra diversos componentes postsinápticos de la unión neuromuscular, sobre todo contra el receptor de acetilcolina, que se manifiesta con debilidad/fatigabilidad muscular.

El tratamiento se administra con una inyección subcutánea una vez por semana, que el propio paciente se puede poner en casa, lo que, si la terapia se autorizase y se incorporase a la práctica clínica, daría más autonomía, evitaría desplazamientos periódicos y reduciría la necesidad de administrar el tratamiento en el hospital de día.

Según ha informado Casasnovas, los tratamientos ya existentes, que van desde los corticoides e inmunosupresores y otros inhibidores de C5 (eculizumab, ravulizumab o zilucoplan) hasta la cirugía para extirpar el bazo, no curan pero, seleccionados de forma individualizada (para cada paciente), permiten controlar los síntomas y mantener una vida normal o prácticamente normal en muchos casos. Eso es así en la mayoría de afectados pero no en el antes citado 10-15%, para los que estaría pensado el Gefurulimab.

Sobre la seguridad y la tolerabilidad de la nueva terapia, Casasnovas ha indicado que la incidencia de efectos adversos fue similar en ambos grupos (el tratado con la nueva terapia y el no tratado con ella) y que Bellvitge continúa participando en la fase de extensión del ensayo, que permitirá obtener más datos sobre efectos en el largo plazo.

Acerca del riesgo de infección meningocócica que se considera aumentado en pacientes tratados con inhibidores del complemento C5, el experto ha dicho que, con Gefurulimab, también hay que someter a los pacientes, de forma previa a la terapia, a la vacuna contra la meningitis. La razón es que estos fármacos bloquean la proteína C5 del sistema del complemento, un mecanismo clave de defensa frente a la bacteria Neisseria meningitidis (meningococo). Y, al inhibir esta vía, aumenta el riesgo de enfermedad meningocócica invasiva, incluida la meningitis.

Carmen Fernández Barcelona. Diario Médico. Actualizado Mié, 14/10/2026

https://www.diariomedico.com/medicina/neurologia/miastenia-mejora-semana-nueva-terapia-autoinyectable.html


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